Hace 21 días - Economía y Finanzas

De trajes a bermudas: ¿Revolución financiera o/y truco de marketing?

Por David Duek

De trajes a bermudas: ¿Revolución financiera o/y truco de marketing?

De los trajes elegantes y edificios de mármol a la relajación sin complejos de las bermudas en

espacios de cowork. Sí, la banca también está en la ola de cambios, pero ¿es esto una verdadera

revolución o simplemente una estrategia para intentar mantenerse relevante en un mundo que

cambia más rápido que las tendencias de TikTok?

 

Antes, los banqueros vestían trajes impecables y corbatas bien anudadas. Pero ahora, están dando

vueltas en bermudas, como si se hubieran escapado de unas vacaciones en una isla tropical.

Pasamos de enormes construcciones que gritaban "poder y estabilidad" a espacios de coworking

con luces LED y sillones puff que chillan "modernidad y flexibilidad". Un cambio de imagen radical.

 

Para entender este fenómeno tenemos que remontarnos a los primeros bancos, esos que

literalmente eran bancos en una plaza, donde las instituciones bancarias surgieron como

guardianes de la riqueza y facilitadores de transacciones. Sin embargo, la simplicidad inicial

ocultaba problemas latentes. Las primeras instituciones enfrentaron desafíos en la gestión del

riesgo, la seguridad de los depósitos y la confianza limitada de los clientes. La evolución se volvió

imperativa para superar estos obstáculos y construir una base más sólida. Por ello el

establecimiento de acuerdos informales entre comerciantes y prestamistas locales. La confianza se

basaba en relaciones personales y en la reputación de los individuos.

 

Con la Revolución Industrial, la complejidad económica aumentó exponencialmente. Las

instituciones financieras se encontraron ante la necesidad de escalar para satisfacer las demandas

de una economía en crecimiento, necesitada de préstamos más que nunca antes. La aparición de

nuevas tecnologías y mercados requirió una adaptación rápida, generando tensiones entre la

tradición y la innovación. La evolución se convirtió en la clave para mantenerse a la par con una

sociedad cambiante. En este caso la solución fue la creación de bancos nacionales y regionales que

podían abordar la creciente complejidad económica, y la integración de nuevas tecnologías, como

las líneas telegráficas (otro día hablar del sistema SWIFT, que, aunque evolucionado, sigue los

protocolos de una tecnología sin relevancia), para mejorar la eficiencia de las transacciones.

 

Los conflictos bélicos y las crisis económicas del siglo XX pusieron a prueba la resiliencia de las

instituciones financieras. La Gran Depresión y las guerras mundiales generaron la necesidad de

regulación y estabilidad. Los problemas de solvencia, el pánico bancario y la pérdida de confianza

impulsaron reformas significativas. La evolución se convirtió en una respuesta necesaria para

restablecer la fe del público y fortalecer la infraestructura financiera de confianza. ¿La solución?

El establecimiento de regulaciones bancarias, como la Ley Glass-Steagall, para separar actividades

bancarias y de inversión. Creación de la Reserva Federal para supervisar y estabilizar el sistema

financiero.

 

La globalización y la revolución tecnológica del siglo XXI llevaron a las instituciones financieras a un

terreno completamente nuevo. La conectividad instantánea y la digitalización de servicios

generaron desafíos y oportunidades. Las brechas de seguridad, la necesidad de adaptación

tecnológica y la competencia emergente de las fintechs impulsaron una evolución acelerada. La

resistencia al cambio se volvió más costosa que la adaptación. Aca ya empezamos a meternos en

la actulidad, lejos de tener que elegir entre bancos o fintech, el mundo opta por la colaboración,

adopción de tecnologías como inteligencia artificial y blockchain y la redefinición de estrategias

comerciales para competir en el entorno digital.

 

Las crisis financieras de las últimas décadas sacaron a la luz vulnerabilidades en el sistema. La falta

de transparencia, la complejidad de los productos financieros y la desconexión entre las

instituciones y los clientes generaron una pérdida masiva de confianza. La evolución se convirtió

en una necesidad urgente para restaurar la transparencia, fortalecer la ética y reconstruir la

relación con los clientes. La irrupción de las fintech, la agilidad, la personalización y la tecnología

de vanguardia ofrecen alternativas atractivas para los clientes. La necesidad de adoptar

tecnologías innovadoras, mejorar la experiencia del cliente y mantenerse relevantes en un mundo

digital impulsa la evolución continua. Aca es donde juegan las bermudas, justamente empezó a

redefinirse la definición de confianza, ya las corbatas no inspiraban respeto, todo lo contrario,

trabajar en un cowork, hoy quizás es mas valorado que el imponente edificio de mármol del siglo

pasado, justamente dándonos a entender tasitamente que las instituciones financieras han tenido

que enfrentar problemas cruciales y adaptarse para sobrevivir. La evolución se ha convertido en la

melodía constante, una sinfonía que resuena a través del tiempo, recordándonos que en el mundo

financiero, la capacidad de adaptación es la clave para la supervivencia y el crecimiento.

 

Así que aquí estamos, en el emocionante viaje de la evolución bancaria. ¿Una auténtica revolución

financiera o simplemente una montaña rusa de estrategias de marketing que intentan generar

confianza, mientras en realidad son las mismas entidades que intercambiaban valor en un banco

de una plaza de Sicilia?

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David Duek

David Duek

David Duek es el Cofundador y actual CEO de Eluter, una plataforma revolucionaria del mundo de las finanzas.

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