30/8/2023 - Tecnología e Innovación

Vida líquida y sociedad red: las estéticas cyborg

Por Cecilia Frontera

Imagen de portada
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El avanzado mundo en el que vivimos cada día plantea radicales transformaciones en diversas áreas de la vida (laboral, educativa, personal, social, cultural, entre otras), que requieren que los seres humanos nos adaptemos a ellas de forma casi inmediata para estar al corriente de estos vertiginosos cambios que moldean nuestra cotidianeidad. 

En este sentido, cobra relevancia el concepto de modernidad líquida, acuñado por el sociólogo Zygmunt Bauman, que hace referencia a una sociedad maleable, escurridiza, donde lo único permanente es el cambio y toma fuerza la noción de individualidad del sujeto posmoderno.

En áreas como la Ciencia y la Tecnología, este término ha influido cabalmente, dado que la sociedad red conecta los avances propios de las mismas y da cuenta de la creación de estéticas cyborg, robots humanoides y proyectos similares que pretenden emular las acciones humanas, destacando el poder del cerebro humano en la creación de estos. 

La Sociedad Red nació en las dos últimas décadas del siglo XIX. A partir de ese momento el crecimiento experimentado ha sido exponencial, ya que en apenas veinte años se ha incrementado la cantidad de usuarios en Internet (casi 5 mil millones en 2022). Este gran cambio que apenas ha durado 20 años puede ser considerado una de las mayores transformaciones tecnológicas de la historia, al igual que fueron en su momento la invención del ferrocarril, la imprenta o todo el proceso de la revolución industrial.

Dicho concepto ha sido definido por Manuel Castells (1998) como “la nueva estructura social de la Era de la Información, basada en redes de producción, poder y experiencia”. Teniendo en consideración esta definición, cada elemento mencionado posee determinadas características que se interconectan entre sí  y que figuran en su libro La era de la información: economía, sociedad y cultura (vol. I) (1998):

  • Estructura social de la Era de la comunicación: La Sociedad Red es la base que determina el día a día de las personas, ya que ha establecido y creado nuevas pautas de comportamiento. En torno a ella se han generado flujos de información, que a su vez han producido millones de conexiones infinitas realizadas por individuos particulares. La información y la comunicación son poder y la Sociedad Red ha potenciado este hecho puesto que la creación de información es su base material.
  • Relaciones de producción: Están muy ligadas a la interacción del hombre con la naturaleza y cómo este la transforma para la generación de bienes y servicios que satisfagan sus necesidades. 
  • Experiencia: Es el núcleo fundamental de las relaciones humanas.
  • Relaciones de poder: El poder es entendido como la habilidad de conocer al resto de los individuos para ejercer un control sobre sus mentes. Él se halla en la mente del sujeto, por ende, según cuáles sean sus ideales, pensamientos y sentimientos actuará de una manera o de otras, por lo tanto, si se consigue entrar en su mente se podrán controlar sus acciones.

Según este autor, Internet es la sociedad. Expresa los cambios sociales que se producen en cada uno de los países y lleva a cabo un seguimiento de todas las actividades cotidianas de los individuos que la componen. Dentro de este marco, la Sociedad Red tiene un vínculo intrínseco con la modernidad líquida, la cual representa el cambio constante, los avances científico-tecnológicos y la transformación del individuo y su conciencia.

El sociólogo Zygmunt Bauman, en su libro La cultura en el mundo de la Modernidad Líquida (1900), sostiene que esta ha perdido su rol misional, ya que al estar inmersa en una sociedad de consumo, su función no consiste en satisfacer las necesidades existentes sino en crear necesidades nuevas, y a la vez, garantizar la permanente insatisfacción de las que ya están afianzadas.

De este modo, la cultura actual se asemeja a una gran tienda cuyos estantes rebosan de bienes deseables que cambian a diario, en competencia por la atención insoportablemente fugaz y distraída de los potenciales usuarios/clientes. Lo mencionado anteriormente, ha dado paso a la creación de estéticas transhumanas como los cyborgs.

Cyborg Foundation define el término cyborg como “la unión entre la cibernética y los organismos''. Dado que ambos se encuentran en una evolución exponencial, la definición de este término también está en constante cambio. Desde esta perspectiva, los cyborgs son personas que decidieron suplir deficiencias o implementar nuevas funciones en su cuerpo por medio de dispositivos electrónicos. Incluso pueden desarrollar nuevas habilidades que el resto de los humanos no poseen.

En su libro Cyborg (2009), Igor Sádaba Rodríguez menciona que estos son, también, una de las líneas de investigación y transformación que contempla el transhumanismo, por su potencial para optimizar los límites biológicos del cuerpo humano. Sus características incluyen:

  • Combinación de un organismo evolucionado y una máquina.
  • Uso de la tecnología para mejorar sus habilidades o sentidos.
  • Adaptación a los cambios que requiere el cuerpo o el entorno.
  • Habilidades mejoradas o nuevas funciones.
  • Capacidad de seguir evolucionando.

En la actualidad, existen diversos casos de cyborgs reales como los que se enuncian a continuación:

  • Neil Harbisson: Es conocido como el primer cyborg humano y fue reconocido como tal por el gobierno británico. De hecho, aparece con su ojo artificial en la foto de su pasaporte. Para lograrlo, requirió un informe médico que corroborara que su ojo artificial formaba parte de su cuerpo y lo necesitaba. Él nació con acromatopsia, un problema que le impide ver los colores, por lo que solo veía en blanco, negro y gris. Por ello, implantó una antena en su cabeza, que le permite “escuchar los colores”. Además, le posibilita recibir imágenes y hasta llamadas en su cuerpo. Harbisson considera esto como un nuevo sentido ganado gracias a la tecnología. Él junto con Moon Ribas son los creadores de Cyborg Foundation, cuyo objetivo consiste en extender los sentidos y capacidades humanas con añadidos cibernéticos.

  • Moon Ribas: Incorporó sensores en sus brazos para poder experimentar en tiempo real una vibración en su cuerpo cada vez que hay un terremoto en la Tierra. Ella lo llamó el sentido sísmico. Después de unos años, cambió los sensores de lugar y los incorporó en sus pies. También los ha modificado de lugar a otras partes de su cuerpo para experimentar el movimiento desde otra perspectiva. Los sensores están conectados a un sismógrafo online que transmite vibraciones sin importar el lugar del mundo donde se presente el sismo. Con estas sensaciones, Ribas ha creado diversas obras artísticas, como danzas o recitales.

  • Kevin Warwick: Este profesor de Cibernética intentó en 1998 un experimento que buscaba la conexión del cuerpo humano con un ordenador. Se sometió a una operación para implantarse un chip RFID en su brazo, cuyo objetivo era obtener una comunicación entre los sistemas de su cuerpo y el chip. En medio del experimento, se instalaron varias antenas para recibir la información del chip en la universidad en la que trabajaba. Además, un ordenador iba recogiendo datos del proceso que duró 9 días. El proyecto se denominó Cyborg 1.0, pero no terminó allí. En 2002, este evolucionó y se denominó Cyborg 2.0. En dicho proyecto, Warwick se implantó 100 electrodos a los nervios del brazo que harían puente para recoger la información enviada al cerebro. Él quería convertir la señal de los nervios al realizar movimientos en una señal digital que pudiera gestionarse con un ordenador.

Según Warwick y el doctor Peter Kyberd, el experimento fue un éxito. El sistema nervioso del brazo se conectó a Internet y pudo controlar un brazo artificial situado en Inglaterra. Así, aseguró demostrar que en el futuro el cuerpo y el cerebro no tienen porqué estar juntos.

  • Rob Spence: Perdió un ojo cuando era niño y decidió que quería recuperar la vista e idear un ojo electrónico. Así nació la idea de un ojo protésico que incluyera una cámara de video para poder grabar desde su punto de vista. El ojo cuenta con una zona concreta para albergar la electrónica. Además, es capaz de mandar de forma inalámbrica las imágenes a un receptor. También posee una batería que se puede recargar. Este dispositivo se llamó Eyeborg y se ha mejorado constantemente en los últimos años. El próximo objetivo es que se confunda con un ojo natural. Por el momento, Spence no se plantea conectar el ojo a su cerebro. Sin embargo, esto le potenciaría los sentidos e incluso conseguiría una mejor visión nocturna.

A medida que evoluciona la tecnología, también aumenta su potencial para modificar nuestro cuerpo y habilidades. No se puede pensar en los cyborgs como un asunto del futuro, sino como parte de nuestro presente. En medio de la revolución tecnológica es probable que cada vez más nos encontremos con personas que deciden apostar a la tecnología en pos de mejorar su vida. 

Las biotecnologías y las tecnologías de la información han establecido un nuevo paradigma de análisis desde el cual se conforma el sujeto del nuevo milenio. Así, la ontología clásica desde la que se ha definido tradicionalmente al ser humano cede paso a otra en la que la tecnología juega un papel crucial, pues esta ya no es un elemento externo al cuerpo, sino que actúa conformándolo en lo que ha venido a denominarse cyborg

El cyborg -acrónimo de cybernetic organism- es la actual condición ontológica posmoderna de lo que fue el cuerpo humano orgánico de la modernidad y representa una figura liberadora, la cual entre la realidad y la ficción, supone la condición “subversiva” del nuevo ser humano tecnológico. 

Esta actitud tecnófila se enfrenta a otras de carácter tecnófobo, planteando un interesante debate en torno al binomio cultura-naturaleza. Desde el ámbito tecnófilo, la filosofía transhumanista apuesta por la desaparición del cuerpo físico, algo que en cierta forma proponen también algunas versiones de la cibercultura. 

Sin duda alguna, la Sociedad Red y la Modernidad líquida han traído aparejadas múltiples transformaciones que el ser humano puede elegir concretar en pos de optimizar sus habilidades y sentidos, a fin de vivenciar experiencias únicas que son el resultado de los amplios avances de la tecnología a lo largo de los años, ya que como bien afirmó el científico británico Arthur Clarke: “Cualquier tecnología suficientemente avanzada es equivalente a la magia”.

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Cecilia Frontera

¡Hola! Mi nombre es Cecilia Frontera y soy una apasionada de la educación y la tecnología. Como e-ducadora y agente de cambio, poseo la firme convicción de que podemos dejar el legado que queremos ver en el mundo a través de nuestra palabra y de nuestras acciones ejemplares, pensando siempre en el bien común y en transformar positivamente la vida de las personas.

En cuanto a mi formación académica, poseo una Maestría en Inteligencia Artificial con mención honorífica Summa Cum Laude (Andragogy Autonomous University, EE. UU), una Licenciatura en Tecnología Educativa (Universidad Tecnológica Nacional FRBA), una Diplomatura en RR.PP y RR.HH (Gestar Educativa) y un profesorado en Lengua y Literatura
(I.S.F.D N° 21 "Ricardo Rojas").

Como referente internacional en materia educativa y tecnológica, en los últimos diez años, he capacitado a más de 10.000 profesionales de diversas instituciones y empresas en América Latina y Europa.

Actualmente, me desempeño como docente de grado y posgrado en prestigiosas universidades privadas latinoamericanas como la Universidad del Valle de Guatemala (Guatemala), la Universidad de las Américas (Ecuador), la Universidad Siglo 21 (Argentina) y como asesora pedagógica en la Universidad Anáhuac Online (México).

Además, como escritora, he colaborado con obras de talla internacional como "Dimensões Transmídia" (editorial Ría - Portugal) y "Edutainment y gamificación: aprender puede y debe ser divertido" (editorial Frovel - México). Sumado a ello, redacté prólogos de libros como "Emoción y desempeño en profesores universitarios" (editorial Inmersión Digital - México) y "Neurodidáctica y Neuroenjoyflip: Aprender puede ser divertido" (Amazon).

Los libros de mi autoría son: "La narrativa transmedia: propuestas interactivas para trabajar en el aula" (Sb), declarado de interés cultural por la Cámara de Senadores de Salta (2021), "E-ducadores Transmediáticos. Docentes que (r)evolucionan el aula" (Bonum), declarado de interés para la Comunicación Social y la Educación por parte de la Legislatura Porteña (2022), "NeuroTecnoEducación. Claves para gestionar los pensamientos, las emociones y la tecnología dentro del aula" (Bonum) y "Alfabetización y competencias transmedia. Propuestas didácticas para en Nivel Secundario y Superior" (Sb), en el cual participé como editora junto a Marina Falasca.

He sido columnista en la sección de "Educación" del diario Infobae y me han entrevistado de medios como Clarín, La Voz del Interior, La Capital y Radio Mitre.

Por mi labor educativa innovadora y disruptiva, he sido distinguida con varias menciones y premios como “Mención Especial Premio Vivalectura 2018” (categoría Entornos Digitales), Premio “Docentes Pioneros TICMAS 2019”, “Medalla ProMaker 2021” (categoría Profesional ProMaker), Premio “Educa Latinoamérica 2022” (categoría Educación de Excelencia - Argentina), Reconocimiento “Profesor Distinguido de Nivel de Posgrado 2023”, por la Universidad Marista de San Luis Potosí (México) y Premio “Inteligencia Artificial en Innovación Continua de Anáhuac Online 2023”, por la Universidad Anáhuac Online (México).


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