M

No tienes cuenta? Regístrate!

M

Bienvenido a la comunidad más grande
de periodistas y lectores comprometidos
con la información!

¿No tienes cuenta? ¡Regístrate!

¿Queres ser Gurú? ¡Regístrate!

M

GURÚS

Noticias

Sobre FinGurú

Contacto

jueves 01 de diciembre de 2022

Economía y finanzas

Tecnología e innovación

Política y sociedad

Entretenimiento
y Bienestar

10/05/22

Inteligencia Artificial vs. Jueces

Francisco Nicolás Martinez

La idea del presente artículo es que sirva como disparador para que el lector se cuestione y se pregunte cuáles cree que son las ventajas y cuáles los posibles conflictos que podría traer aparejada la inclusión de esta tecnología frente a la delicada tarea que tienen los jueces en los procesos judiciales en los que la fortuna, la integridad y la vida de una persona pueden estar en juego.

Largo y tendido se ha hablado en el ámbito jurídico acerca de la influencia y utilidad de la inteligencia artificial y la forma en que ha penetrado la realidad humana y, específicamente, la realidad jurídica como una posible herramienta que facilite los largos y complejos procesos judiciales. Y no se esperaba algo distinto entre la comunidad jurídica que incertidumbre, por parte de los abogados y jueces, que con miedos e incertezas se animan a hablar de lo que la revolución tecnológica depara para el ejercicio privado de la profesión, y con mucho más protagonismo en el ámbito público judicial.

Para comenzar a desarrollar el tema y tratar de entender si realmente esta tecnología puede o no reemplazar el análisis crítico y el pensamiento contextualizado del juez, conviene hacer una aproximación al concepto de lo que se entiende por inteligencia artificial y de qué forma opera.

En términos sencillos, la inteligencia artificial (IA) es un sistema que combina la informática y los datos para la resolución de distintos problemas y situaciones. Tratando de imitar así, las capacidad humana de tomar decisiones. La IA utiliza datos para interpretarlos y formular decisiones frente a diversas situaciones. Estos datos, son interpretados y ordenados a través de los algoritmos que son los que proporcionan las instrucciones adecuadas para que la máquina analice, interprete y ordene. La pregunta que cabe hacernos ahora es

¿Pueden los algoritmos tomar decisiones que son delegadas a un juez en un proceso judicial?

Si nos adentramos en la tarea del juez a la hora de resolver un caso, sabemos que, a contrario de lo que piensa el común de la gente, el derecho no es estático sino más bien dinámico y flexible y los supuestos que contemplan las normas deben ser apreciados en su totalidad y teniendo en cuenta los factores circunstanciales y particulares del caso (contexto social, económico y cultural, elementos subjetivos, etc). Entonces, la pregunta que cabría hacernos es ¿Puede el algoritmo “pensar” soluciones teniendo en cuenta estos elementos subjetivos y contextuales de cada caso en particular?

Diversas opiniones y posturas han surgido a este interrogante. Por un lado, expertos entienden que sí podría identificar factores circunstanciales que modifiquen o afecten de alguna manera la decisión en el caso concreto, a través del exhaustivo análisis de casos y jurisprudencia análoga donde se puedan identificar y utilizar soluciones similares a casos similares, es decir, a través del análisis de datos. Pero esta posibilidad, nos lleva a preguntarnos ¿Qué tan seguro puede ser? ¿Son siempre los datos reflejos exactos de la realidad?

Imaginemos que nos encontramos en un país europeo en el que la mayoría de su población carcelaria sean personas de origen latino, que por desgracia existen, y supongamos que, frente a un caso concreto, el algoritmo debe determinar si la persona es o no es culpable del delito por el cual se la imputa. El algoritmo procederá a realizar un análisis de datos jurisprudenciales de casos anteriores que sean similares y buscará datos que lo ayuden a formular una decisión que considere adecuada. ¿Podría decirse que el algoritmo tiene altas probabilidades de caer bajo un sesgo cognitivo? ¿Y los sesgos de género? ¿Acaso los datos que encuentre y analice podrían solucionar en su totalidad el caso particular que se le presenta? ¿Sería justo?

Definitivamente, en más de una ocasión podríamos encontrarnos bajo sesgos que tornen en injusta la decisión, pues entonces, no representaría una ventaja para el sistema judicial, por lo menos no hasta que la IA sea capaz de superarlo.

Ahora bien, éste y muchos otros interrogantes se pueden formular en torno al uso de la inteligencia artificial en ámbitos tan delicados y complejos como lo son las decisiones que día a día toman los jueces y que repercuten en forma directa en el patrimonio o en la vida de una persona. Pensemos no sólo en los sesgos, sino también en la manipulación de datos y en las específicas particularidades que presenta cada caso. Pues los conflictos humanos que llegan al juicio de un juez suelen no ser tan simples como se cree.

Pero con el objeto de no dejar de lado los enormes beneficios que tiene la IA, conviene destacar que es una gran herramienta a la hora de simplificar tareas y procedimientos no tan complejos y que repercuten de manera positiva en la celeridad y agilidad de los procesos. La lentitud de la justicia y la necesidad de achicar los costos de transacción, colocan a la IA como la herramienta clave que el sistema de justicia necesita y que deberá incluir en su organización tarde o temprano.

Argentina ya ha comenzado a utilizar este tipo de tecnología en el ámbito judicial, especialmente en tareas que representan tediosas pérdidas de tiempo y que la IA resuelve en cuestión de segundos. Sin dudas, nos encontramos frente a un gran aliado que, no viene a reemplazar sino a complementar, facilitar y agilizar y que conviene conocer y explorar su sinfín de utilidades.

Autor

¿Deseas validar la nota?

¿Qué es Validar una nota y por qué hacerlo?

Al Validar estás certificando que lo publicado es información correcta, ayudándonos a luchar contra la desinformación.

0 comentarios

Enviar un comentario